
Después de una majestuosa y colorida ceremonia de inauguración, la selección Argentina inició su camino en la Copa América de su país ante Bolivia, una selección que en el papel se planteaba inferior, pero que demostró con gran dominio táctico y sacrificio que llegaron a tierras gauchas en busca de grandes logros.
Argentina solo pudo rescatar un empate 1-1 en los últimos 15 minutos de juego, dejando un sin sabor entre sus seguidores, quienes no observaron ninguna mejoría con respecto a la selección que dirigió Maradona.
En el primer tiempo, aunque sin mucho brillo, los locales dominaron gran parte de las acciones de juego, pero no pudieron traducirlas en oportunidades del gol ante una defensa con excelente orden defensivo.
La sorpresa comenzó en los inicios del segundo tiempo, cuando Bolivia se adelantó en el marcador en una acción desafortunada de Ever Banega al desviar un balón de un taconazo que había tocado Edivaldo Rojas, y sin querer batió en propia meta al arquero Sergio Romero.
El empate llegó al minuto 75 cuando Sergio Agüero (quien había entrado 5 minutos antes) mandó una volea espectacular, un golazo soberbio que dejó atónito al meta boliviano Carlos Arias.
Bolivia contó con dos muy buenas oportunidades de concretar un segundo gol, mientras que Argentina solo dependió de lo que pudieran hacer sus potentes delanteros.


