
Alarmante es poco. El Getafe con 26 ocasiones no pudo hacerle un gol a un Iker Casillas que no fue su mejor partido pero sí tuvo la suerte de cara en numerosas ocasiones. Y, sin duda, los madridistas pueden estar tranquilos, se ha ido Helguera al Valencia, pero siguen habiendo muy buenos segundos porteros en el campo: Cannavaro, Sergio Ramos y Miguel Torres. Todos ellos salvaron un gol en la línea cuando los de Getafe ya cantaban gol.
Efectivamente, este Real Madrid se diferencia poco del de Capello, pero hay una gran diferencia. El fútbol es espectáculo, y anoche el Getafe dio el espectáculo y el Real Madrid se defendió; el año pasado simplemente el balón pululaba por el centro del campo sin sentido aburriendo a todos.
Lógicamente mucho tendrá que cambiar este Real Madrid para llegar a ganar algo, pero estamos a mes de octubre y aún es pronto para sacar conclusiones… salvo que Drenthe no vale de mediocentro por mucho que Schuster encuentre alguna relación entre Seedorf y Drenthe.
Al final, ganó la casta y la suerte de Sergio Ramos que estuvo a punto de partirse el pecho por empujar un balón dentro de una jugada que ¿era fuera de juego? No lo tengo muy claro, pero sí, si hay que reconocer algo, se reconoce: los árbitros están ayudando al Real Madrid, por el momento.



