
No lo tenían especialmente difícil para pasar a octavos de final, pero anoche se consumó: Barcelona y Sevilla se clasificaron ambos como primeros de grupo (el Sevilla con el empate le vale), evitando así a rivales más complicados. Pero, dejando a un lado la derrota, los dos partidos dejaron para mucho más.
Para empezar, el resurgir del Sevilla que fue capaz de remontar un 0 – 1 en contra al Arsenal para acabar imponiéndose por 3 -1, algo muy meritorio si tenemos en cuenta que se trata del líder de la Premier League y con una racha de imbatibilidad de 28 partidos. La parte negativa fue sin duda la lesión de Cesc, de la que todavía no se conoce el alcance.
En cuanto al Barcelona, se adelantó rápidamente en el marcador pero Juninho de falta se encargó de igualar el marcador. La noticia estuvo en el hecho de que Rikjaard (que fue expulsado por primera vez desde que entrena al Barcelona) optó por dejar en el banquillo al fatigado Ronaldinho y apostó por los jóvenes arriba: Iniesta, Bojan y Messi.
Al final, pese a que contaron con la ayuda del arbitro no pudieron imponerse a un Lyon capitaneado por Juninho, probablemente el mejor lanzador de faltas del mundo en activo, o por lo menos, el más eficiente.


