
Hoy se celebraban los dos últimos partidos de la ida perteneciente a los cuartos de la Copa del Rey, siendo uno de los partidos el más atractivo de estos cuartos: Villarreal – Barcelona. El Barcelona llega sin hacer buen juego pero resolviendo arriba gracias a Henry y con la moral baja tras ver que el Real Madrid no pinchó contra el Atlético de Madrid la semana pasada.
Poco se notó; el Barcelona salió a por el partido en la segunda parte aunque en la primera parte ya tuvo algunas ocasiones sin importancia pero en todas ellas se topó con Diego López, el que fuese suplente de Iker Casillas en el Real Madrid y que ha demostrado por qué costó 6 millones de euros (y aún sigo sin entender cómo no juega de titular en Liga).
El partido al final ha acabado con un empate a cero que sin beneficiar a ambos, deja en buena posición al Villarreal al no haber encajado ningún gol en casa de manera que el empate en el Camp Nou le vale para pasar a semifinales, pero no haber aprovechado el factor cancha puede pasarle factura la próxima semana y más aún con la carga de partidos que tiene: el domingo juega contra el Real Madrid.


