Pocos apostaban por la victoria de Croacia en el día de hoy, más después de la primera jornada en la que Alemania realizó un gran partido, siempre dentro de sus características, frente a Polonia mientras que los croatas vencieron con mucho sufrimiento a la flojísima Austria. Tampoco los primeros compases hacían presagiar el descalabro germano, pero ya se sabe que hoy en día el fútbol es un juego de errores: el que menos comete es el que gana.
De un error en el marcaje vino el primer gol, después de unos primeros quince minutos con una Alemania muy fuerte en el centro del campo, aunque con poco atrevimiento, y una que poco a poco se iba soltando. Fruto de ese desparpajo llegó el tanto de Srna a los 23 minutos. Balón que cuelga desde la izquierda Pranjic, el balón llega al segundo palo y Srna, muy rápido, se anticipa a un Marcell Jansen prácticamente inmóvil. Los croatas se adelantaban en el marcador merced, quién lo diría, a un error defensivo teutón.
Los de Löw trataron de reponerse al gol, y en los siguientes minutos llevaron a cabo un asedio, sobretodo por el flanco izquierdo, con un Podoslki muy activo, pero sus centros no encontraban rematador. Antes al contrario, Niko Kranjcar estuvo a punto de anotar el segundo para los suyos, pero su lanzamiento desde la frontal se fue por encima del travesaño.
Después de esta oportunidad, Croacia comenzó a hacerse con el control del encuentro, mientras que los centrocampistas alemanes, con Ballack a la cabeza, estaban desaparecidos. De hecho, al filo del descanso de nuevo Kranjcar estuvo cerca del 2-0, pero esta vez Lehmann le ganó la partida. Pocos minutos antes, Metzelder envió un cabezazo por encima de la madera, y en el 45 Mario Gómez vio como le anulaban un gol por clara falta a Pletikosa.
Poco más por parte de Alemania, que veía como se marchaba al descanso por debajo en el marcador con total justicia.
Alemania se ve incapaz
Alemania salió fuerte en busca del empate, y a los cuatro minutos Ballack tuvo una gran oportunidad al recoger un rechace de Pletikosa, aunque su disparo se fue alto. Pero poco duró el arreón, pues Croacia pronto volvió a desplegar el juego de la primera parte. Tal era el dominio de los de Bilic que, poco después de que Lehmann tuviera que intervenir, llegó el segundo. Internada de Srna por la derecha, centro-chut desde lejísimos del centrocampista del Shakhtar y el balón, tras rebotar en el poste, le llega a Olic que, con Lehmann aún en el suelo, sólo tiene que empujarla. Nuevamente un error defensivo alemán, en este caso de Lehmann, otorgaba el segundo tanto a Croacia que, todo sea dicho, se lo estaba mereciendo.
Lejos de conformarse con el marcador, los hombres de Bilic trataron de aprovecharse del knock out de los alemanes, y a punto estuvieron de conseguirlo en el 71, con tres opciones seguidas, la última de ellas en un saque de esquina en el que la pelota se paseó por dentro del área pequeña sin encontrar rematador. Alemania cayó ya en la impotencia y se dedicó a hacer duras entradas y patadas a destiempo, totalmente desquiciada.
Podolski acorta distancias
Pero, por aquellas cosas que tiene el fútbol, cuando peor estaba Alemania un rechace le cayó a Podolski, en estado de gracia, y el delantero del Bayern soltó un zurriarazo ante el que nada pudo hacer Pletikosa. El ariete germano iguala a Villa en la tabla de goleadores, aunque con un partido más.
A partir de este momento los de Löw buscaron el tanto del empate. El seleccionador alemán dio entrada a un delantero, Kuranyi, por un defensa, Fritz, en el mismo momento en que Bilic retiraba a Kranjcar, centrocampista, y daba entrada a Knezevic, central. Se presumían unos últimos minutos de infarto, pero nada más lejos de la realidad. Alemania apenas se aproximó al gol, y Croacia casi sentenció en una contra llevada entre Modric y Petric y que el medio del Tottenham no pudo finalizar por muy poco.
Al final, mala imagen de Alemania, que vio como Schwensteiger era expulsado con roja directa tras un rifirrafe con Leko. Ballack y Lehman también vieron la amarillas en los minutos finales.
No basta la inspiración de Podolski
Alemania deberá mejorar sobretodo en defensa si quiere llegar lejos, pues hoy los cuatro hombres de atrás, y sobretodo Lehmann, estuvieron muy desacertados. En ataque tampoco es que hicieran mucho, pero con hombres como Podolski, Klose, Ballack o Gómez puede esperarse cualquier cosa. Por lo pronto, los teutones se la jugarán en el último encuentro ante Austria, contra la que no deberían pasar problemas.
A Croacia, por su parte, ha borrado de un plumazo todas las dudas que sembró en el primer encuentro, y se convierte en un rival digno de respetar. Los de Bilic, que ya se han convertido en la bestia negra de Alemania al cosechar una nueva victoria diez años después de eliminar a los bávaros en el Mundial del 98, le vale el empate ante Polonia para ser primera de grupo e incluso perdiendo podría clasificarse, dependiendo de la diferencia de goles.



