Después del 4-0 de la ida en la que el Barça no dejó al Wisla acercarse a la portería ahora ha viajado a Polonia donde deberá jugar el partido de vuelta de la previa de la Champions para certificar que este año jugará la máxima competición europea.
Los de Guardiola tienen casi asegurado ese pase y salvo milagro esta noche el Barça ya estaría más tranquilo en su pase a la Champions y empezaría a centrarse en el primer partido de liga que le enfrenta al Numancia y que también será fuera de casa.




