Ayer se jugó el ansiado partido que todos esperábamos, y especialmente los rojiblancos, a pesar de que Torres no pudo jugar. Y lo gracioso, por cierto, es que no jugó ni Torres, ni Kun desde el principio.
Terminaba la primera parte y los colchoneros se iban al descanso con un marcador en contra por el gol que había marcado Keane en el minuto 14. Pero buena charla les debió dar Aguirre que en la segunda parte el Atlético parecía el Real Madrid de la segunda parte contra la Juventus del día anterior.
Y a base de apretar y apretar, al final, después de algún tiro al palo y un gol anulado al Atlético (injustamente, no era fuera de juego), vino el gol de Simao que daba vida a los Atléticos y que encendía el Calderón. También, que no quede, que a Aguirre este gol le hizo suspirar y tranquilizarse un poco ya que estaba en horas bajas después de los partidos ante Madrid y Barça.
Al final 1-1 y la clasificación del grupo D sigue igualada a 7 puntos entre Liverpool y Atleti.




