Que Iker Casillas es dios, ningún madridista, me atrevería a decir incluso que ningún aficionado al fútbol de este país lo discute. Una cosa es entender esto y otra es convertirse en un Manolo Lama cualquiera e intentar ocultar todos los errores del portero de la selección como si contarle a la gente que él también falla fuera poco menos que blasfemar.
Como consumidor habitual de fútbol (cuando digo consumidor habitual, me refiero a tragarse al menos 10-15 partidos a la semana) vengo notando en Casillas 2 errores básicos de los que nadie parece hablar, hasta que suceden, y entonces ya no hay remedio. Vayamos por partes:
1. Saques de puerta
He visto fútbol de primera, segunda, segunda división B y Tercera, en directo, en el estadio, donde de verdad se vive y se disfruta. Pocos porteros he visto tan negados como Iker Casillas a la hora de darle la pelota a un compañero sacando de portería. Uno puede pensar que se debe a la vagancia característica de determinados centrocampistas del equipo blanco, que no muestran siquiera la intención de ir a por la pelota, directamente se posicionan para intentar robarla.
Pero amigos, cuando uno se fija detenidamente se da cuenta de que el problema no radica en la falta de actitud de sus compañeros sino en la desastrosa puntería del guardameta madrista. No acierta más de 2 veces por partido dándole el balón a un compañero. Lo más normal es que caiga directamente en las botas de un rival, una y otra vez.
Son constantes los primeros planos de casillas haciendo aspavientos tras golpear la pelota desde su portería. Él mismo se da cuenta de que una y otra vez, no acierta con el pase. Debe ser frustrante, como lo es para los aficionados del Real Madrid que una y otra vez le gritan al televisor pidiendo que, por favor, por dios, por lo que más quiera, se la eche al lateral y les libre de ese sufrimiento.
2. Colocación de las barreras
Al igual que el caso anterior, Casillas no sabe colocar decentemente una barrera. Más allá del fallo garrafal que le costó el partido ayer al Madrid, lo viene demostrando durante toda su carrera. Tiene tendencia a cubrir el centro de la portería en vez del lo que denominamos comunmente “el palo del portero”. Y claro, luego cuando viene alguien como Del Piero, del que ya hablaremos detenidamente, y te la clava, no puedes más que poner cara de circunstancias e intentar asumir responsabilidades en rueda de prensa.
Estos fallos tienen solución fácil. Basta con entrenarlos. No sé que tipo de trabajo de porteros tienen en el club madridista, pero para un portero que es casi perfecto en muchas de las facetas del juego, media hora todos los días sacando de puerta y otra media colocando barreras harían maravillas.
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