
Si la anterior fecha fue redonda para el Real Madrid por su goleada al Gijón y el empate del Barcelona, esta sí que lo fue, ya que goleó al Betis demostrando buen futbol y el Barcelona perdió, lo que en fechas anteriores parecía sentenciado, ahora recobra emoción.
El Real Madrid vapuleó al Real Betis, desplegando su mejor fútbol de la temporada en el estadio Santiago Bernabéu, con su afición en pie ovacionando el estilo de juego que aparece en el momento clave de la temporada, para rebajar a siete puntos la distancia del Barcelona y encarar con fe la eliminatoria ante el Liverpool.
El actual Real Madrid impone un estilo a individualidades. Lo demuestra la ausencia del jugador más entonado, el holandés Arjen Robben, en los dos últimos partidos.
Lejos de arrugarse, el equipo blanco marcó diez goles sin él, en la irrupción de un juego de equipo, de toque, de combinaciones con velocidad, que de paso recupera por el camino a jugadores para la causa, como el brasileño Marcelo o el holandés Klass Jan Huntelaar.
Se enfrentaban en el Bernabéu dos equipos en pleno crecimiento, pero el vendaval de fútbol madridista de la primera parte fue demasiado para un Real Betis que acusó la ausencia en el equipo titular de Sergio García, en el banquillo con décimas de fiebre. Al final un 6 – 1 contundente que acerca al Real a la hazaña.


