
Inglaterra logró salvar un empate ante Holanda en Ámsterdam, después de un comienzo de partido lleno de confusiones e imprecisiones.
Desde la banca, el delantero Jermaine Defoe logró para la selección inglesa dos importantes goles para empatar a dos frente a los naranja.
Esta Inglaterra pecó de falta de concentración y cometió tropiezos defensivos por los que pagó un elevado precio en el primer tiempo estuvo muy cerca de sucumbir ante un anfitrión organizado y muy fuerte en el ataque.
Hubo sustos pero Capello supo direccionar a sus jugadores en el medio tiempo para dar la vuelta a un marcador nefasto y virar el partido.
En su once inicial, el italiano daba el miércoles al extremo del Aston Villa Ashley Young su primera ocasión de ser titular con la selección, donde ocupó la banda izquierda, en el hueco del lesionado capitán del Liverpool Steven Gerrard.
En la plantilla de partida, el entrenador confió, en lugar de Theo Walcott en el jugador del LA Galaxy, David Beckham, que hizo un gran partido ya desde el silbato inicial.
Pero a Inglaterra le chirriaron varios engranajes defensivos. Fueron cruciales y su torpeza le puso a su adversario la victoria en bandeja.
Holanda hizo daño con algunos rostros familiares en la Premier, como el medio del Manchester City Nigel de Jong, el atacante del Arsenal Robin van Persie o el jugador del Liverpool Dirk Kuyt.


