
En la novena jornada de la liga italiana, Inter de Milan recibió a Catania en el estadio San Siro y le ganó por 2 a 1, con goles de Sulley Muntari y Wesley Sneijder. El descuento de la visita fue de Giuseppe Mascara, de penal.
Con esta victoria, los nerazzurri retoman la cabeza del torneo con 22 puntos, mientras que Catania se quedó con 7 unidades y, por ahora, sigue parado en la decimoquinta posición de la tabla junto a Cagliari.
Si bien esta vez no brilló mucho y, quizás por primera vez en la era Mourinho, acabó defendiendo con cinco hombres en la última línea, Inter sigue su camino en el campeonato con una victoria importante, que le permite afirmarse como único líder del Calcio.
El primer gol fue un verdadero regalo del guardavalla visitante: el ghanés ejecutó un tiro libre en forma de centro desde la izquierda para Eto’o, que el atacante no logró tocar y que, al final, terminó a las espaldas del culpable Campagnolo, absolutamente inmóvil. El arquero, obviamente, siempre tiene que seguir la trayectoria original del envío, máxime si esa termina bajo los postes. Vale recordar que Campagnolo le quitó el puesto al argentino Andujar en la fecha anterior, pero antes no jugaba desde febrero.
Con la ventaja puesta, los locales pudieron concentrarse en controlar el trámite y mantener el ritmo bajo, también para no desperdiciar demasiadas energías. La única chance que tuvieron los hombres de Atzori fue un remate desde la distancia de Carboni, que Julio César logró sacar al tiro de esquina.
Sobre la media hora, Inter anotó otra vez: Sneijder ejecutó muy bien un tiro libre desde el límite del área y el remate se metió cerca del ángulo superior a la derecha de Campagno. El arquero, otra vez, tuvo mucho que ver con el gol: se lanzó muy tarde y, por encima, alcanzó a tocar la pelota sin lograr desviarla. Así, sin siquiera transpirar mucho la camiseta, los nerazzurri se fueron al descanso.
En el complemento, la visita bajó con una alineación más ofensiva, con Mascara y Ledesma por Izco y Biagianti. Con esta nueva formación logró hacer un poco más, pero el conjunto de Mourinho siguió siendo el dueño del match. Los problemas verdaderos llegaron cerca de la media hora, cuando Sneijder tuvo que salir por una pequeña molestia física e Inter perdió el control del balón. Además, el ingreso de Plasmati en Catania aumentó el peso ofensivo visitante.
Así, Catania fue paulatinamente aumentando la presión y logró encontrar el tanto del descuento: Julio César dio rebote luego de un remate fácil, le regaló el balón a Plasmati y luego no tuvo más remedio que bajarlo en el área. Mascara transformó en gol el disparo desde los once pasos.
Así, el final fue de sufrimiento para Inter, que no logró más crear juego ahí adelante y sufría los embiste de Catania, al punto de que el Special One se vio en la necesidad de ponerlo a Materazzi por Eto’o para porder aguantar el resultado, una actitud bastante reveladora de los miedos del entrenador.
Al final, para Inter lo importante era sacar tres puntos y mantener la cabeza del torneo para dejarse a las espaldas los fantasma de la Champions. Lástima para Catania el haber regalado totalmente el primer tiempo, algo que, en fin de cuentas, le costó el partido.