
Se reactiva la Champions League y en esta quinta jornada uno de los partidos que más llaman la atención es que protagonizarán en el Nou Camp Barcelona e Inter de Milan
El equipo de Pep Guardiola ha llegado al penúltimo partido de la fase de grupos con la posibilidad de depender de sí mismo, pero sin haber decidido su clasificación. Necesita el Barça cuatro puntos en dos partidos y si gana, este martes, tendrá buena parte del camino recorrido.
El reto no será sencillo. A la entidad del rival, líder destacado de la Primera división italiana, hay que sumar otro tipo de componentes emocionales: el principal la vuelta del delantero camerunés Samuel Eto’o, que tuvo que abandonar la entidad azulgrana este último verano.
Pep Guardiola adujo falta de ‘feeling’ con el camerunés. Al final, un intercambio con Ibrahimovic y el posterior emparejamiento ante el Inter en la Liga de Campeones abrió la ventana al ‘morbo’ futbolístico, aderezado con la presencia de Mourinho en el banquillo rival, un tipo poco querido en el Camp Nou por su polémico pasado en el Chelsea.
Ante el Inter, el Barça afronta su primer gran reto de la temporada, en un partido para seguir creyendo en el concepto futbolístico acuñado por los azulgrana y que tan buenos réditos le ha dado desde que Guardiola habita el banquillo azulgrana.
Dos son las dudas que tiene el técnico catalán con vistas al encuentro de este martes: el sueco Zlatan Ibrahimovic y el argentino Leo Messi.
Ibrahimovic descansó en el último partido ante el Athletic a causa de problemas físicos y parece que puede estar recuperado. Otra cosa es el estado de Messi, lesionado en San Mamés, y aunque se trata de un problema de calibre menor, no parece claro que Guardiola se decida por alinearle de titular ante los italianos.
Los italianos llegan a Barcelona en plena forma, tras imponerse con facilidad 3-1 al Bolonia, pero con el examen pendiente de dominar también en Europa.
Por ello, Mourinho presentará su formación de gala en el encuentro contra el Barcelona, que puede servir para asegurarse el primer puesto en el grupo F de la Champions League y además cumplir el sueño de los milaneses de imponerse en el Camp Nou a los campeones de Europa.


