Un verdadero paseo se ha dado el Arsenal el día de hoy a costas de un pobre Porto en el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League.
El Porto venia con una ajustada ventaja 2-1 conseguido en el partido de ida en Portugal, pero de nada le sirvió al caer goleado 5-0 en Londres. Arsenal ha clasificado a cuartos de final con absoluta claridad.
El equipo del francés Arsene Wenger mostró madurez pese a su juventud y presentó desde el minuto uno toda una declaración de intenciones que se tradujo en un festival de goles, con el danés Nicklas Bendtner, autor de tres goles, como protagonista destacado.
Sacó punta a la efectividad, se aprovechó de las flaquezas defensivas de su rival luso, que esta vez fueron muchas, y sobre todo, se tatuó a fuego el objetivo de prosperar en el torneo europeo.
Fue un arranque prometedor en el que el ruso Andrei Arshavin tuvo infinidad de momentos de gloria y que tuvo premio a los diez minutos. El danés Nicklas Bendtner arreó el primer revés doloroso al Porto de Jesualdo Ferreira. Un gol que levantó a la hinchada local y dio esperanzas a este Arsenal. Un aviso del chaparrón que se les venía encima.
Imparable, el conjunto de Londres consiguió anular una frágil muralla defensiva de la formación portuguesa, que apenas tuvo un par de amagos claros durante todo el partido, y de nuevo Bendtner, ayudado por el ruso Arshavin, volvió a firmar un segundo tanto en el minuto 25 aprovechando los despistes de los defensas.
El equipo portugués trató de replicar con un remate flojo del colombiano Radamel Falcao que apenas hizo sudar al meta español Manuel Almunia, pero no remontaba.
Y el Arsenal seguía sin cometer fallos. Le llegó el turno ahora al francés Samir Nasri, que marcó un golazo en el minuto 64 tras esquivar a tres defensas rivales.
La catástrofe para los lusos parecía irreversible. Y es que sin apenas dar un respiro al Porto, el suplente Emmanuel Ebou lanzaba embalado otro disparo letal contra la meta del brasileño Helton, que sumaba el 4-0.
Las cosas todavía podían empeorar, y lo hicieron, para el Porto, que encajó un quinto gol, de penalti, de Bendtner, en el último minuto que puso la guinda a su “hat-trick”.
