
Lo que hizo Barcelona esta noche con el Arsenal por los octavos de final de la Champions League, fue una verdadera lección de paciencia, entrega, y sobre todo, buen futbol; así que la victoria 3-1 del equipo catalán es claramente justa para todo el mundo, menos para Arsène Wenger, quien en sus declaraciones después del juego a culpado al arbitro suizo Massimo Busacca de la humillante derrota.
El entrenador francés ha calificado de “frustrante” la decisión arbitral de haber expulsado al holandés Robin van Persie por continuar una jugada después de que hubiese detenido el juego cuando el partido estaba 1-1. Para él, esa acción marcó el destino de la confrontación
“Los aficionados del Arsenal y del fútbol en general deben estar tristes. Cualquiera que haya jugado a fútbol jamás se le ocurriría hacer algo así” señalo el entrenador de los gunners.
Aunque admite que perdió “con un gran Barcelona“, recalcó que el equipo catalán “es suficientemente bueno para ganar a cualquiera” sin necesidad de ayudas arbitrales.
Para finalizar tiró la siguiente frase, un poco fuera de la realidad: “Es cierto que en la primera parte el Barcelona nos ha dominado, pero en la segunda había más espacios, sabía que volveríamos al partido y estoy convencido de que, con once, lo hubiésemos ganado“.