
Este sábado 6 de agosto, previo al inicio de la Serie A 2011-2012, Milan e Inter se enfrentaron para definir por primera en la historia cual de los dos equipos sería el campeón de la Supercopa italiana 2011, y al final, el primer clásico milanista se tiñó de rossonero con su victoria 2-1 en un partido vibrante en el estadio Olímpico de Beijing.
Inter comenzó el partido mucho más agresivo, con sus jugadores más ligeros y buen ritmo de juego, llevándolo de acuerdo a sus propias necesidades. Caso contrario al Milan, un equipo que lució pesado y con falta de ideas en el comienzo.
La merecida ventaja interista llegó a los 22 minutos del primer tiempo tras una falta en el borde del área que Sneijder convirtió en gol con un derechazo a la escuadra superior derecha.
Este gol sirvió para que el actual campeón de la liga Italiana reaccionase, y para el segundo tiempo las cosas serían a otro precio. Los interistas aguantaron la presión un poco más hasta que a la hora de juego, cuando Ibrahimovic puso la igualdad de cabeza con la portería a su disposición tras un centro de Robinho que rebotó en Seedorf y dejó descolocado a Julio César.
El brasileño Pato, quien recién ingresaba por su compatriota Robinho, sorprendió con una maniobra rápida por la izquierda, disparando rasante un balón que se estrelló contra el poste de Julio César, pero que rápidamente Boateng, que estaba al acecho, lo empujó hasta el fondo de la red para decretar el 2-1 definitivo.


