En el primer gran clásico de la ciudad de Manchester, pero disputado en el Estadio de Wembley (Londres), previo al inicio de la Premier League 2011-2012, Manchester United remontó un vibrante partido y venció al Manchester City 3-2, coronándose campeón de la supercopa inglesa.
El equipo de Sir Alex Ferguson, fue el que colocó las condiciones en mitad de cancha durante la primera media hora de juego, pero no pudo transformar este dominio en ocasiones claras de gol.
Fue el City el que comenzó a golpear en el marcador cuando ya finalizaba el primer tiempo con los goles de Joleon Lescott (38′), quien aprovechó una falta lanzada por el español David Silva a balón parado para rematar de cabeza; y Edin Dzeko (45′), quien sorprendí al portero español del United David De Gea con un disparo desde fuera del área.
Para el segundo tiempo, el United debía remontar una desventaja de dos goles, por lo que Ferguson arriesgó al sustituir dos defensas centrales, Ferdinand y Vidic, junto a Michael Carrick, para darle entrada a Tom Cleverley, Phil Jones, y Jonathan Evans, quienes ayudaron a cambiar la historia del juego.
Chris Smalling (52′) y Nani (58′ y 90′) fueron los artífices de la gran remontada.