Acudir al estadio en un partido de fútbol se ha convertido en el nuevo lujo nacional. La ópera o el teatro tienen un nuevo compañero de viaje. Se acerca el momento en el que el aficionado medio tenga que ir al fútbol engalanado con sus mejores vestimentas para la ocasión. Y es que la ocasión lo merece.
Según un estudio realizado por el periódico MARCA, se ha podido saber que en España se venden de media, las entradas para ir a los estadios de fútbol más caras de Europa. Poder ir a ver a tu equipo cuesta una media de 53 euros (un 10% del salario mínimo).
Es una pena ver estadios, como el del Getafe, con el estadio a la mitad porque los dirigentes prefieren enriquecerse a bajar las entradas a unos precios más populares. Pero las desgracias nunca vienen solas. Sin horarios fijos y a horas indecentes, se pretende motivar al espectador que entiende que 53 euros, bien pueden invertirse en ver a tu equipo por televisión de pago durante la mitad de la temporada.
Sábado a las 18:00, a las 20:00 y a las 22:00. Domingos a las 12:00 de la mañana, a las 16:00, a las 18:00, a las 20:00 y a las 21:30. Lunes a las 21:00. Esos son los horarios que impone la federación española para cada jornada conseguir una mayor recaudación a través de canales de pago.
Los clubes han decidido no quedarse atrás, a pesar del paro que sufre España, de los malos accesos y problemas de aparcamiento de algunos estadios, han optado por encarecer sus entradas para también recaudar más dinero.
En ambos casos, la figura del espectador y aficionado es la que sale perdiendo. Es bonito escuchar a tu padre hablar de estadios llenos, de tardes pegados al transistor y de una verdadera ilusión por vivir el fútbol. Una lástima. Yo no quiero este fútbol, ¿y tú?


